La hostelería es sin duda uno de los principales motores de la economía española. Existe tal cantidad de bares a lo largo y ancho de las fronteras que abrir uno nuevo con un toque de originalidad en la carta, en la decoración del restaurante o en el mobiliario de hostelería es algo realmente complicado. Es por ello que quienes logran ofrecer un servicio alejado de lo rutinario suelen conseguir éxito en el negocio. Y en este sentido uno de los más innovadores en el enclave y en la decoración del restaurante es Cueva La Martina. Como su propio nombre indica se trata de un restaurante que se encuentra en parte bajo tierra, concretamente en una cueva-vivienda del siglo XVI en la localidad manchega de Campo de Criptana, en la provincia de Ciudad Real. El peculiar enclave, el mobiliario de hostelería donde hasta las sillas y mesas del restaurante están escogidas con mimo y su seleccionada carta de comida manchega hacen de Cueva La Martina un punto ideal para desconectar del mundo. La mayoría de platos provienen de elaboraciones realizadas con ingredientes autóctonos. Cabe reseñar algunas propuestas innovadoras como las Gachas de Matanza, la Caldereta de Cordero o el Bogavante de Garbanzos. Además, cuenta también con una amplia carta de vinos y mucha variedad en la repostería. La decoración del restaurante es propia de un mesón manchego, es decir rústica y tradicional. Con el paso de los años, los muebles como las sillas o las mesas del restaurante no se han ido sustituyendo sino que se han ido restaurando para conseguir mantener ese ambiente mágico de paz.